Posiblemente necesitamos saber que no estamos solos muchas veces, tantas veces como sentimos esa soledad. Y es que la necesidad de tener a alguien al lado se resume en que no podemos saber lo que somos. Si no nos comparamos con alguien, no sabríamos ni nuestro grado de inteligencia, ni de belleza ni de nada. Si no tuviéramos cerca a alguien más o menos inteligente o guapo que nosotros.
Por este motivo necesitamos al resto, por este y por muchos más.
Al fin y al cabo no es tan egoísta nusetra dependencia del prójimo ni es tan sencilla la historia.
Fundamentalmente queremos querer, aunque en ocasiones haya que pagar un precio que no todo el mundo está dispuesto a pagar: el sufrimiento.
Da igual el numero de veces en el dia en que intentes recordar para qué estás aqui. Da igual incluso, que nunca te pares a pensarlo. No tienes tú la culpa. Son las prisas, el estrés, la urgencia y el desorden.
Pero si por el contrario eres de esas personas reflexivas que saben qué hacen y por qué, entonces, no te laves las manos, no te hagas el sueco y afronta que tu cometido aquí no es sólo divertirte, ni todo risas, ni siquiera todo trabajo, ni todo lágrimas. Afronta que lo que se te pide es que pagues ese precio del que hablaba antes, sin que se te note,en beneficio de los que te rodean, y entonces será cuando te sabrás héroe. De esos que dan la vida por aquello para lo que han nacido. De esos que no sólo están en las peliculas y que da mucha paz tener cerca.




