Se me ha presentado la gran oportunidad de aportar algo a este blog.
Lo cierto es que el nombre en sí ya me pareció curioso pero lo de Caminar sin ti no es del todo andar... Eso ya si que me deja fuera de juego.
No se a quién le dirige esta enunciación mi compañera pero lo cierto es que tiene razón. Nunca podemos caminar solos.
Por varios motivos, el primero porque, por lo general necesitamos ayuda para levantarnos y muchas veces aunque pudiéramos levantarnos solos... cuánto se agradece la ayuda aunque sea innecesaria!
Y por otro lado, porque si estamos hechos para los demás, por qué motivo nos vamos a empeñar en vivir como si estuviéramos aquí, ¿para darnos gusto continuamente a nosotros mismos?
De las mejores características que tiene el hombre, es precisamente, la de ser un ser social.
Sino, no sé qué sería de nosotros. O mejor dicho, sí que lo se, lo veo en mucha gente y la verdad es que no sólo no me gusta, me da pena.
Pero...¡¡¡no asustarse!!!
Todos tenemos (aunque no lo hayamos encontrado todavía) a alguien dispuesto -incluso deseoso me atrevo a afirmar- a andar con nosotros. Sólo hay que estar lo suficientemente atento cómo para saber quién es y por supuesto, lo suficientemente dispuesto a hacer lo que sea, para hacer feliz a esa persona durante todo el camino...
O si lo prefieres, quédate solo.

tú si que me dejas fuera de juego Lola !!! jajaja
ResponderEliminarmuy buena entrada!!!
Belén