viernes, 11 de noviembre de 2011

Y aquí voy

El tiempo pasa y yo sigo aquí. No sé muy bien si vendrás, ni siquiera si serás capaz de encontrarme.
Yo te espero, no muy convencida de que sepas llegar hasta aquí; pero con la esperanza de que haya algo que te ayude y te guíe en el camino. No es difícil, sólo tienes que levantar un poco la cabeza y girar el cuello. Y buscar, buscar cada día.
Pero para eso primero tienes que saber quién eres y qué quieres hacer o, simplemente, a quién quieres tener contigo.
Si el realismo se apodera de ti huye de él, al menos, los sábados y domingos y despliega las alas, ésas que un día moviste y que ahora se han quedado algo encajadas en tu cuerpo, como sin vida.
Entonces descubrirás que el mundo es un poquito mejor cuando hay complicidad. Cuando, a pesar de lo duro, hay alguien que quiere escuchar tus palabras; que no olvida tu fecha de cumpleaños; que recuerda tu postre favorito y hasta tu más insufrible manía.


Así que deja de hacerle desplantes a tus sueños y empieza a luchar por ellos. Aunque cueste, aunque no salgan, aunque pierdas en el camino muchas cosas, aunque olvides hasta tu nombre y no recuerdes ya aquella poesía de Benedetti que decía algo así como "vivir la vida y aceptar el reto..."

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